Os preguntaréis por qué quiero hablaros ahora de mi paso por Accenture. Se cumplen casi 2 años del nacimiento de ESSENZIAL y una cosa no hubiese sucedido sin la otra.

Llegar a la Firma a los cuarenta y tantos supuso volver a “cargar todas las baterías”, y ser capaz de ilusionarme de nuevo y sentirme más orgulloso que nunca de mi profesión.

También os podríais preguntar, cómo he llegado a valorar su influencia e impacto, tras mi corta estancia de 2 años en Accenture, después de los casi 13 que trabajé en Oracle Consulting anteriormente.

Lo primero que observé fue que la filosofía de trabajo era similar a la que compartí durante mi larga etapa en Oracle. La razón de esto era bastante obvia, pues la mayor parte del equipo de dirección del Oracle Consulting donde me desarrollé profesionalmente, procedía de allí, aunque entonces se llamase Arthur Andersen & Co – Andersen Consulting.

¿La gran diferencia? EL TAMAÑO. Aún cuando me siento orgulloso de mi etapa en Oracle y cómo allí aprendí a “amar la Consultoría”, el budget, headcount, y resto de variables de la Práctica, eran muy diferentes a las de Accenture. El volumen de negocio y de oportunidades marcan la diferencia de un modo sustancial.

Si volviera a tener 22 años, tengo claro que intentaría trabajar en una compañía como Accenture. Me gustan los valores que defiende, los comparto, y ahora que me encuentro en otra fase de mi vida, creando mi propio negocio, intento cultivar esos hábitos y costumbres profesionales, promoviendo todo lo que puedo con “Cultura Accenture”:
dedicación, sacrificio, compromiso, honestidad, meritocracia, búsqueda del talento, vocación de servicio, excelencia, one-team & lead by example …

En Accenture existe una competencia feroz y rabiosa, que exige cada día lo mejor de ti mismo. Esto, lejos de representar un problema, es el mejor catalizador para que se produzca el proceso de depuración natural, que permite que allí sólo estén los mejores de cada industria. ¿Alguien puede estar en desacuerdo con esto? Así funciona la naturaleza, así funciona Accenture.

Obviamente, una organización con miles de empleados en cualquier país, representa la mejor opción para aquellas compañías globales que deben operar en cualquier territorio y están sujetas a las mayores exigencias de clientes, socios, administración y reguladores, etc.

Ellos tienen las capacidades para ayudar a potenciar cualquier negocio, y para solucionar todos los problemas que los grandes proyectos siempre tienen. Tienen la habilidad, incluso en momentos de máxima dificultad, para afianzar y fortalecer las relaciones con sus clientes más estratégicos, a lo largo de muchos años. En Accenture, los problemas se convierten en oportunidades todos los días y el ejercicio de la Consultoría en “arte”.

Permitidme que exagere, para hacerlo más gráfico aún: si la PYME tuviese el presupuesto que manejan las grandes corporaciones, también deberían contratar servicios Accenture.

Como decía al comienzo, ahora que hace 2 años que dejé de ser un empleado de Accenture, para lanzar mi proyecto personal en ESSENZIAL, y poner en valor lo que he hecho y aprendido durante veintitantos años (aunque ahora sea en un segmento diferente y buscando nuevos nichos), creo que sólo puedo tener palabras de agradecimiento por todo lo que aprendí allí en tan poco tiempo.

No debo quejarme por no haber vivido esa etapa con 22 años en lugar de con 42, pues Oracle Consulting me ofreció más oportunidades de las que pude aprovechar.

Pero sin lugar a duda, Accenture ha conseguido que vuelva a tener “la motivación del joven“, y que quiera seguir luchando los próximos 20 años, disfrutando la experiencia de hacer realidad mi sueño, ESSENZIAL.

Quien pasa por allí, tiene el gran reto de superarse a diario, y aportar más valor a la sociedad.

En 5 palabras: “Me gusta la Cultura Accenture”.

Deja un comentario

Recibe nuestra Newsletter 

Compartimos Ideas para impulsar tu negocio online y adaptar tu estrategia digital.
close-link